Los testigos de Jehová y la Resurrección de Cristo (II)

por Pablo Santomauro (continuación)

En la entrega pasada propusimos un método de cómo mostrarle al Testigo de Jehová (TDJ en adelante) que Cristo resucitó con un cuerpo físico y tangible, no como un espíritu de la forma que ellos enseñan. Conviene ahora estar preparados para una posible respuesta del TDJ porque por más irrefutable que sea el material que ustedes haya presentado, existe la probabilidad muy real de que el TDJ no ha estado atendiendo. En lugar de ello puede que haya estado esperando que usted termine para usar un pasaje favorito que la Watchtower le ha enseñado para mostrar que sí es posible resucitar literalmente en forma de espíritu. Se trata de 1 Corintios 15:44-50. Nuestro amigo va a abrir la Traducción del Nuevo Mundo (TNM en adelante) y leerá:

“Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual. Si hay cuerpo físico, también lo hay espiritual” (1 Co. 15:44)

La versión Reina Valera dice: “Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal y hay cuerpo espiritual”.

Ignorando olímpicamente todo el contexto bíblico en cuanto a la resurrección y violando toda regla de hermenéutica existente, el TDJ lo va mirar de frente y le va a decir: “¿Ve usted? Hay cuerpo espiritual (por cuerpo espiritual ellos entienden cuerpo no material, invisible, que no se ve ni se palpa, un espíritu). Por lo tanto es perfectamente lógico que Jesucristo haya resucitado en forma de espíritu”.

Pero, ¿es esto lo que el pasaje y el verso realmente enseñan? Lléven al TDJ a 1 Corintios 2:14-15, pasaje que habla del hombre natural y el hombre espiritual:

El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios porque para él son locura … pero el espiritual juzga todas las cosas...” (subrayado nuestro)

¿Cuando decimos que la hermana o el hermano tal y cual son muy espirituales, significa que son invisibles o incorpóreos? ¡NO! Lo que estamos diciendo es que la vida de esta gente es una vida controlada, saturada, llena con el poder del Espíritu Santo. Sus vidas son guiadas por el Espíritu, en otras palabras, viven en sujeción a Su voluntad y al plan de Dios en sus vidas.

Como vemos, espiritual no siempre significa incorpóreo.

Si estudiamos 1 Corintios 15 más a fondo veremos que el contexto es la futura resurrección, y que el apóstol Pablo está señalando el contraste que existe entre el cuerpo que ahora tenemos y el que tendremos en el futuro, una vez que resucitemos.

Veamos los conceptos contrastados:

v.43 — debilidad vs. poder

v.47 — terrenal vs. celestial

v.50 — corrupción vs. incorrupción (referente no al pecado, sino a que el cuerpo se desgasta). Al resucitar seremos actualizados como los computadores, si se me permite la simplificación.

En el v. 44, el que citan los TDJ, es evidente que hay un contraste entre animal y espiritual, no entre físico y no físico. La biblia de los TDJ traduce “cuerpo físico” y no “cuerpo animal” como lo hace correctamente la Reina Valera, pero esto es tendencioso. Usan la palabra “físico” a los efectos de justificar su doctrina de la resurrección de Cristo en forma intangible.

La palabra que los TDJ traducen como “físico” es psuchikos. El New Testament Greek Lexicon define la palabra: 1) la fuerza principal de vida animal que el hombre tiene en común con las bestias; 2) la naturaleza sensual sujeta a los apetitos y pasiones. Es basados en la acepción # 1 que la King James Bible, la Biblia de las Américas, la Nueva Versión Internacional y otras versiones reputables traducen psuchikos como “natural”. La TNM traduce “físico” con la clara intención de convertir el contraste en el verso, en una antítesis entre material (físico) e incorpóreo, creando de ese modo una base ficticia para su doctrina de la resurrección “espiritual”. Tan deshonestos son que hasta traducen 1 Corintios 2:14, “Pero el hombre físico no recibe las cosas del espíritu de Dios…” Esta traducción hace que la frase no tenga ningún sentido y desacredita su reclamo de que la TNM es una traducción de fácil comprensión.

Reiteramos que el verso 44 destaca el contraste entre carnal y espiritual, no entre físico y non físico. Esto es confirmado por el verso 50: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad”. Observe el lector que el pasaje no dice que es necesario que lo visible se haga invisible, o que lo material se haga se haga etéreo (espíritu), ni que lo corpóreo se haga incorpóreo.

Algunos eruditos dicen acertadamente que la palabra “espiritual” debe ser traducida “sobrenatural.” La palabra en griego en el v. 44 es pneumatikos. Es la misma palabra que se usa en 1 Corintios 10:3-4, donde Pablo hablando de sus antepasados en el desierto, dice que comieron el alimento espiritual (referencia al maná) y bebieron la bebida espiritual (referencia al agua).

A pesar de que se les describe con el adjetivo “espiritual” a ambos, tanto el maná como el agua eran materiales, no eran invisibles. El origen era espiritual, pero los elementos eran palpables.

La resurrección de Cristo fue corporal, no incorpórea, y así será la nuestra. Es por ello que Romanos 8:23 dice que estamos esperando la redención de nuestro cuerpo. La aserción de Pablo, quién también escribió 1 Corintios, sería ridícula si la resurrección no fuera corporal. Toda resurrección mencionada en la Biblia es y será corporal. Si bien los TDJ enseñan que la resurrección de la “gran muchedumbre” en el final de los tiempos será corporal, también hablan de una resurrección “espiritual”, no sólo de Cristo sino de los 144.000 que reinarán con Cristo. La Escritura no presenta dos tipos de resurrecciones.

Si leemos el capítulo 15 de 1 Corintios en su totalidad, veremos que los corintios tenían el mismo problema que hoy tienen los TDJ. Tenían problemas con el concepto de resurrección corporal, y Pablo les responde diciendo que hay una continuidad entre el cuerpo presente y el de la resurrección, como hay una continuidad entre la semilla y la planta que nace, ambas son materiales (vv 35-38).

Pablo usa una poderosa ilustración, y nos dice que nosotros todos resucitaremos en forma corporal, como Cristo lo hizo. Por eso le llama a Cristo “primicias” (vv. 20,23), y por inferencia lógica el resto de la cosecha será igual. Todos los que han nacido de nuevo, todos los cristianos, resucitaremos corporalmente con un cuerpo material glorificado. Jesús mismo dijo que él resucitaría en forma corporal (Jn. 2:18-21).

Este cuerpo glorificado tiene la facultad de comer (Lc. 24:41,42), ser palpado (Lc. 24:39), transportarse instantáneamente de un lado a otro, como también de una dimensión a otra (Hch. 1:9), atravesar paredes (Jn. 20:19), hacerse visible e invisible a voluntad (Lc. 24:31), etc., pero siempre sigue siendo un cuerpo (Lc. 24:39). Estamos frente a un cuerpo sobrenatural, pero no inmaterial. ¿Acaso cuando Cristo caminó sobre las aguas lo hizo en un cuerpo ontológicamente espiritual? ¿El hecho de que Pedro caminó por un tiempo sobre las aguas significa que era un espíritu? El Espíritu del Señor arrebató a Felipe y en un instante lo puso en Azoto (Hch. 8:39-40). ¿Era Felipe un espíritu? La respuesta a todas estas preguntas es ¡NO!

Como vemos, el pasaje citado por los TDJ es totalmente inválido para apoyar el delirio de que Jesús resucitó en un cuerpo invisible y de que es posible resucitar en forma de espíritu. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro y el Pastor Daniel Brito*