La Watchtower y los Derechos Humanos II

En la primera parte, se vieron los artículos del 1 al 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que podrian competerle a la Sociedad Watchtower, de los cuales no ha salido muy bien parada en cuanto a su cumplimiento para con sus testigos de Jehová, a pesar de que pregona y hace creer a sus propios miembros todo lo contrario. En esta oportunidad, hablaremos de los artículos del 11 al 20 (particularmente de los artículos 12, 16, 18, 19 y 20 que son los que le competen ya que como se mencionó anteriormente algunos son más de caracter jurídico o civil), siempre a la luz de las propias publicaciones de la Sociedad.

Artículo 12:
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.
Y por supuesto, esto tiene que ver con el tema favorito de la Sociedad, la "apostasía". En el libro "secreto" de los Ancianos, "Presten atención a sí mismos y al rebaño", en la Unidad 5a, en el tema de "Apostasía" dice:

Si se sabe que alguien ha empezado a asociarse con otra organización religiosa, entonces el asunto debe investigarse, y si se verifica, entonces debe formarse un comité.
Si se establece con toda claridad que la persona se ha unido a otra organización religiosa y tiene la intención de permanecer en ella, los ancianos hacen un breve anuncio a la congregación de que tal persona se ha desasociado. (w86-S15/10 pág. 31.)
Más adelante, menciona que:

Hay ciertos casos que el cuerpo de ancianos tiene la responsabilidad de investigar y, cuando sea necesario, debe nombrar un comité judicial para que los trate:

Pecados crasos... sea que hayan puesto en descrédito a la congregación a la vista del público o que sean de naturaleza relativamente privada. (Rom. 2:21-24; 1 Cor. 5:1; 2 Cor. 7:11.)

Cualquier pecado grave que encierre una clara amenaza de contaminar a la congregación. (1 Cor. 5:6, 9-11; Gál. 5:19-21; 1 Tim. 1:9, 10.)

Cuando un anciano o un siervo ministerial comete un mal craso, tiene la obligación moral de informar al cuerpo de ancianos que está en condición reprensible.
Como puede verse, la vida privada de las personas pasa a un segundo plano, y algo aparentemente tan sencillo como ir a una reunión de otra religión puede acarrear un comité judicial para el testigo de Jehová. Observe además que las instrucciones no son una mera sugerencia, son órdenes específicas para los ancianos: "debe formarse un comité", "hacen un breve anuncio", "tiene la responsabilidad", "tiene la obligación".

Artículo 16:
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

Personalmente puedo dar fe de la persecución y acoso que se da cuando un testigo de Jehová desea contraer matrimonio con un no-testigo. A tal punto, que esto puede causar la expulsión o desociación del testigo de Jehová, con sus respectivas consecuencias. En mi caso particular, no es porque haya sido un no creyente en el Dios de la Biblia, o en Jesucristo, sino por el simple hecho de no creer en el Cuerpo Gobernante, observe el planteamiento que hacen:

20 Mientras tanto, resuélvase a evitar un yugo con un incrédulo. Una hermana soltera de 36 años de edad expresó su resolución así: “Todos los días le pido a Jehová en oración un cónyuge. No tengo ningún deseo de buscarlo fuera de la organización de Jehová, pero aún así me acosan las tentaciones. Entre tanto, me esfuerzo por cultivar cualidades que me hagan mejor persona, de modo que sea la clase de mujer espiritual que un hombre espiritual busca”. ¿Se ha resuelto usted a seguir ese mismo derrotero? Si así es, puede tener la satisfacción que proviene de demostrar su lealtad al Dios de la justicia divina. (Salmo 37:27, 28.)
- La Atalaya, 01 de noviembre de 1989, pág. 22 párrafo 20.
Se les llama sin qué, "incrédulo", evidentemente, en mi caso esto resulta ser totalmente falso, pues creo en un Dios, en quien no creo es en el autodenominado "esclavo", y por esta razón, a las personas no-testigos se les etiqueta automáticamente de "incrédulas".

Artículo 18:
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Veamos lo que dice la Sociedad en cuanto a esto (observe como se aplican a sí mismos el título "la verdadera fe cristiana" y llama a las otras "religión falsa"):

Preguntas de los lectores

¿Cómo respondería apropiadamente la congregación si alguien abandonara la verdadera fe cristiana y se uniera a otra religión?

[...] Puede que los ancianos —o pastores— de la congregación se enteren de que un cristiano bautizado ha dejado de asociarse con el pueblo de Jehová y que aparentemente se asocia con otra religión. De acuerdo con las palabras de Jesús en conexión con preocuparse por cualquier oveja que se descarría, los pastores espirituales deberían interesarse en ayudar a tal persona. (Mateo 18:12-14; compárese con 1 Juan 5:16.) Pero ¿qué hay si los pastores designados para examinar el caso determinan que la persona ya no quiere tener nada que ver con el pueblo de Jehová y que ha decidido permanecer en la religión falsa?

Ellos simplemente anunciarían a la congregación que tal persona se ha desasociado y que, por lo tanto, ya no es testigo de Jehová. Aunque esa persona ha ‘abandonado expresamente sus creencias’, no es necesario que se le expulse formalmente. ¿Por qué? Porque ella misma ya se ha desasociado de la congregación. Probablemente no tratará de entablar contacto con sus ex hermanos con el fin de persuadirlos a que le sigan. Los hermanos leales, por su parte, no buscarían la asociación de tal persona, ya que ‘salió de entre ellos, por no ser de su clase’. (1 Juan 2:19.) Puede que la persona desasociada que ‘ha salido de entre nosotros’ comience a enviar cartas o literatura que promuevan la religión falsa o la apostasía. Esta acción subrayaría que dicha persona definitivamente ‘no es de nuestra clase’.

Las Escrituras advierten, no obstante, que algunos tratarían de permanecer dentro del pueblo de Dios para intentar desviar a otros. El apóstol Pablo dio la siguiente advertencia: “De entre ustedes mismos se levantarán varones y hablarán cosas aviesas para arrastrar a los discípulos tras de sí”. (Hechos 20:30.) Él enfáticamente advirtió a los cristianos a que ‘vigilaran a los que causan divisiones y ocasiones de tropiezo contrario a la enseñanza que ustedes han aprendido, y que los eviten’. (Romanos 16:17, 18.)

Por lo tanto, si algún cristiano verdadero se convirtiera en un falso maestro, tal como hicieron Himeneo y Fileto en los tiempos de Pablo, los pastores del rebaño tendrían que tomar medidas de protección. Si la persona rechazara la amonestación amorosa que ellos le dieran y continuara promoviendo sectas, un comité de ancianos podría expulsarla por apostasía. (2 Timoteo 2:17; Tito 3:10, 11.) Todo hermano y hermana de la congregación seguiría la instrucción de Pablo de que se ‘evite’ al que trate de ‘causar divisiones’. De igual manera, Juan aconsejó: “Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo”. (2 Juan 10.)

¿Cree usted que la Watchtower fomente con esta actitud la libertad de cambiar de religión o de creencia para los testigos de Jehová? ¿Cambiaría usted de religión sabiendo que todos sus 'hermanos', sus familiares y amigos testigos de Jehová le negarán hasta el saludo?

Artículo 19:
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Todo testigo de Jehová sabe en cuanto a lo que opina la Watchtower de internet y sobre quienes critican o no están de acuerdo en algún aspecto, punto de vista o doctrina de la Sociedad. Veamos algunas de ellas:

[...] A los cristianos se nos advierte que ‘no podemos estar participando de “la mesa de Jehová” y de la mesa de los demonios’ (1 Cor. 10:21). Por tanto, hemos de protegernos del entretenimiento malsano, las malas compañías y los peligros de Internet, así como rechazar la información apóstata. Permanecer alerta a estas y otras tácticas de Satanás nos ayudará a vivir a la altura de nuestra dedicación.
- Nuestro Ministerio del Reino, enero de 2009, pág. 1, párrafo 3.

¿Puede el espíritu del mundo echar raíces en nuestra mente y corazón? Ciertamente, pero solo si bajamos la guardia (Proverbios 4:23). Al principio, su influencia suele ser sutil. Por ejemplo, ese maligno espíritu pudiera llegarnos a través de compañeros que parecen ser buenas personas, pero que en realidad no aman a Jehová (Proverbios 13:20; 1 Corintios 15:33). También pudiéramos absorberlo mediante publicaciones cuestionables, páginas de Internet con contenidos pornográficos o apóstatas, diversiones poco edificantes, deportes muy competitivos y, en suma, cualquier persona o cosa que transmita las ideas de Satanás y su mundo.
- Manténganse en el amor de Dios, 2008, pág. 54, párrafo 9.

No cuestionemos jamás, ni con palabras ni con obras, el medio que Jehová utiliza para comunicarse con nosotros hoy día.
- La Atalaya, 15 Noviembre 2009.

Pero este trato es opcional para los testigos de Jehová, ¿cierto?

El Cuerpo Gobernante afirma que un Cristiano debe seguir las interpretaciones de la Sociedad, aún cuando las interpretaciones de las escrituras estén equivocadas, o estén propensas a guiarlos a la muerte eterna. El vicepresidente Franz dejó esto claro cuando testificó ante una corte en Escocia en 1954 en un caso conocido como el Caso Walsh. (P representa la Pregunta formulada y R la Respuesta dada por Franz): [1]

P.- Además de estas publicaciones regulares ¿preparan ustedes un número de folletos teológicos y libros periódicamente?
R.- Sí.
P.- ¿Puede explicármelo? ¿Se utilizan esas publicaciones teológicas y las de periodicidad bisemanal en discusiones de puntos doctrinales?
R- Sí
P.- Estos puntos doctrinales ¿Son considerados como autoridad dentro de la organización?
R.- Sí
P.- La aceptación de las mismas ¿es asunto de selección personal o es obligatoria para todos los que desean ser y permanecer como miembros de la sociedad?
R. Es obligatoria


Cuando el consejero de la Sociedad pasó al estrado en el mismo juicio, hizo las siguientes declaraciones (acerca de las falsas profecías de la Sociedad):


P: “Volvamos al asunto ahora. ¿Fue promulgada una falsa profecía?”
Convington (Sociedad): “Estoy de acuerdo con eso.”
P: “¿Esta tenia que ser aceptada por los Testigos de Jehová?”
Convington (Sociedad): “Eso es correcto.”

P: “Si un miembro de los Testigos de Jehová hubiese tenido el punto de vista de que esa profecía era errónea y lo hubiese manifestado, ¿sería expulsado?”
Convington (Sociedad): “Si… Nuestro propósito es tener unidad.”
P: “¿Unidad a toda costa?”
Convington (Sociedad): “Unidad a toda costa...”
P: “Y la persona que expresó su punto de vista, y como usted dice, de que eso era erróneo, y la persona fue expulsada, ¿estaría en infracción del Pacto, si estuviera bautizado?"
Convington (Sociedad): “Correcto”
P: "Y como usted expresamente dijo ayer, ¿sería digno de muerte?”
Convington (Sociedad): “YO DIRÍA QUE SI, SIN DUDA.”

Artículo 20:
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
Si bien la Sociedad no obliga a las personas a pertenecer a su organización, el control mental, psicológico y moral que ejerce sobre ellos es extremo, debido a que la capacidad de análisis, interpretación, razonamiento e investigación de sus adeptos ha sido suprimido, ya que este tipo de actitudes y prácticas no son para nada bien vistas por la congregación. Por ello, apela constantemente en sus publicaciones a que confien ciegamente en ellos. Veamos:

Algo que debemos tomar en cuenta es que Jehová ha hecho posible que las personas sinceras se aparten de este mundo malvado y entren en el paraíso espiritual que él ha creado (2 Cor. 12:1-4). Debemos estar agradecidos por ello y permanecer cerca del “esclavo fiel y discreto a quien [el] amo nombró sobre sus domésticos, para darles su alimento al tiempo apropiado”. Cristo ha nombrado a este esclavo “sobre todos sus bienes” (Mat. 24:45-47). Por ello, aunque no entendamos del todo por qué el esclavo fiel adopta cierta postura, no hay razón para rechazarla ni para regresar al mundo de Satanás. La lealtad nos impulsará a ser humildes y esperar a que Jehová aclare los asuntos.

Continuará...


[1] Puede obtener más información en el libro de Raymond Franz, "En busqueda de la libertad cristiana".